La progresiva implantación de la navegación móvil por internet (el 3G) y el apogeo en el desarrollo de centenares de aplicaciones de mensajería instantánea, que permiten a los usuarios de estas redes conectarse entre sí sin tener que pagar cada vez que utilicen estos servicios, van camino a destronar a los SMS como forma de comunicación preferida.

La gratuidad en ocasiones hay que pagar por descargar la aplicación, pero la transmisión de datos no tiene costo- y la facilidad con que pueden utilizarse son los atractivos principales de estos servicios. “Las aplicaciones y los servicios de mensajería gratuitos como Blackberry Messenger, WhatsApp y chats online como los de Facebook han estado corroyendo los ingresos por mensajes de texto de las operadoras móviles”, explicó la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU).

El organismo internacional sostuvo que las operadoras cada vez sufren una “mayor presión” por este fenómeno: en 2011 dejaron de ingresar 10.000 millones de dólares y se estima que esas pérdidas se profundicen en 2012. Además, afirmó que, según las previsiones de los analistas, la tendencia no se corregirá al alza si las compañías telefónicas no diseñan mejores estrategias.