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En los pasillos del BlackBerry World Congress 2012 se vive una rara mezcla de inquietud y entusiasmo. El evento, que se lleva a cabo del 1º al 3 de mayo en el Marriot World Center Orlando, convocó a los principales actores del “ecosistema BlackBerry”, que esperan una señal del flamante CEO de Research in Motion, Thorsten Heins, sobre el futuro de la compañía.

Heins tomó las riendas de RIM en enero, tras
el desplazamiento de Mike Lazaridis y Jim Balsillie, quienes estuvieron al mando de la compañía durante 20 años, en momentos en que la empresa canadiense conoció la gloria con su producto estrella, la Blackberry.
Sin embargo, en el último tiempo, la empresa no ha sabido detener el avance de sus rivales en el mercado de los teléfonos inteligentes -Apple, Samsung y Nokia-, y así como tampoco pudo conseguir buenos resultados con la PlayBook, su apuesta en el mercado de las tabletas.

Es en ese marco que los desarrolladores, analistas y representantes de las operadoras telefónicas de todo el mundo reunidos en Orlando esperan de Heins una definición sobre qué rumbo tomará la compañía y una muestra de que él es el hombre capaz de liderar ese cambio.

Y es que, a pesar a algunas noticias desalentadoras, en el presente de BB también hay circunstancias que permiten mantener la fe en la compañía que supo ser sinónimo de smartphone. Su sólida posición en el sector corporativo y en mercados emergentes, como América Latina, tal vez encierren la clave de una
recuperación.

La mira está puesta en la plataforma BlackBerry 10, un sistema operativo con el que la compañía canadiense buscará frenar el avance del iOS de Apple y el Android de Google. Además, si bien no se espera que se lance ningún dispositivo, durante la conferencia podría conocerse el BlackBerry 10 Dev Alpha, el prototipo que el RIM obsequiará a los desarrolladores.